Imagina qué te recomendaría un amigo si le contaras, entre copas, que te expones a un riesgo de perder USD 740.000. Además, imagina que tienes la solución para evitarlo fácilmente. Perder USD 8.851 por minuto es una pesadilla que enfrentan los data centers de todo el mundo.

Según un estudio realizado por el Ponemon Institute al auditar 63 data centers en Norteamérica, estas pérdidas están relacionadas principalmente a las paradas no planificadas, de las cuales el 25% se producen por fallos en los sistemas UPS.

Por ello, la mantención preventiva toma más fuerza y necesaria de realizar, especialmente en las UPS y su entorno eléctrico inmediato para tener una visión más completa y no sólo de un equipo aislado. Es fundamental asegurar una revisión regular, dentro de los tiempos adecuados, aplicando los conocimientos sobre la estructura, la composición y el funcionamiento del equipo para mantenerlo de la manera correcta y garantizar su fiabilidad y disponibilidad.

Los UPS son equipos que sirven para almacenar energía y extender el funcionamiento de otros equipos que necesitan de suministro energético para su funcionamiento, comúnmente equipos de computación, como los presentes en un data center; donde su propósito es asegurar que no se pierdan datos debido a fallos eléctricos. Otro caso crítico, son los equipos médicos con los cuales la vida humana puede estar en riesgo si no se garantiza la continuidad de dicho suministro energético.

Otro ejemplo importante es el caso de la industria minera, en la cual las operaciones ocurren de una manera continua 24/7, por lo que una detención inesperada representa pérdidas de negocio millonarias. Otras industrias donde el correcto funcionamiento de los UPS toma gran importancia incluyen la banca, casas de cambio y operadores de inversiones de la bolsa, quienes realizan operaciones bursátiles de gran magnitud por lo que un minuto sin respaldo puede costar millones al negocio.

Debido a la función de los UPS, se recomienda que el mantenimiento de estos sea programado con mucha atención para asegurar que las operaciones se vean afectadas en lo más mínimo.

Sin embargo, el error más común es confundir los conceptos y pensar que basta con realizar una limpieza, por lo que no reciben el mantenimiento que realmente requieren y, por lo tanto, su fiabilidad, disponibilidad y vida útil se ven afectadas negativamente.

En general, para lograr mantener los UPS funcionando correctamente a lo largo del tiempo se deben considerar algunos aspectos, tales como:

  • La evolución y el nivel de complejidad actual de los UPS requiere mantención más periódica.
  • La frecuencia de la revisión y mantención puede aumentar dependiendo del entorno.
  • La programación de la mantención depende del ambiente donde los equipos presten servicio y de la recomendación del fabricante en base a dicho ambiente.