La operación de cualquier data center depende principalmente del suministro eléctrico continuo, por lo que, para garantizar la disponibilidad del servicio de éste, es necesario garantizar que el suministro de electricidad nunca será interrumpido.

Peter Panfil de Emerson’s Liebert AC Power dice que “cada elección que se hace en el área de diseño del sistema de potencia (sistema eléctrico) de un data center tiene un impacto sobre la eficiencia y la disponibilidad de éste”. Además, Peter indica que al considerar la configuración de sistemas UPS, el diseño del módulo UPS y las opciones para mejorar la eficiencia y la distribución, es posible ahorrar más de un millón de dólares americanos) en un período de 20 años.

Los UPS (Uninterruptible Power Supply) o ISAI (Sistema de Alimentación Ininterrumpida) permiten almacenar energía en baterías con el propósito de aislar y proteger las cargas de misión crítica del data center en una eventual interrupción del suministro eléctrico. Se instalan en la etapa de distribución eléctrica y en caso de alguna falla en la operación del suministro principal (etapa de generación) se activan automáticamente, maximizando el tiempo de operación ininterrumpida de la carga a proteger, que en el caso de los data center serían los servidores.

Para garantizar el suministro ininterrumpido de energía eléctrica para los servidores de un data center, existen diferentes variables que pueden afectar la disponibilidad de sus dispositivos informáticos, entre las cuales tenemos:

  • Errores humanos: Cables de poder desconectados, interruptor de corte activado por accidente, entre otros.
  • Confiabilidad de los componentes: Interruptores, cables y otros componentes dañados o con fallas pueden ocasionar perturbaciones en el suministro eléctrico.
  • Requerimientos de mantenimiento: Estos sistemas requieren de mantenimiento regular (mínimo una vez al año) dependiendo del nivel de polución del ambiente de trabajo. Para poder realizarlo, el sistema UPS debe ser apagado y por lo tanto la disponibilidad se ve afectada.

Para limitar el impacto, se utiliza más de un UPS por carga. Por ejemplo, dos UPS pueden conectarse en paralelo para que al menos uno de ellos se mantenga en funcionamiento de manera continua mientras el otro es mantenido, garantizando así que el servidor recibirá el suministro eléctrico requerido incluso si se presenta algún corte al momento de realizar la actividad de mantenimiento. Este tipo de solución es lo que se conoce como “arreglo” o configuración de diseño de sistemas UPS.

El tipo de arreglo a utilizar dependerá de diferentes aspectos, siendo el principal la criticidad de la carga a proteger. Otros aspectos que se deben considerar siempre son el impacto del tiempo de inactividad del equipo sobre la rentabilidad y eficiencia del negocio, la tolerancia a los riesgos, el presupuesto y la infraestructura existente.